viernes, 13 de julio de 2012

Mi ojito izquierdo


Te dije que lo haría y aquí estoy, escrbiendo para ti y sobre ti porque tú eres mi ojito izquierdo. Tú. Desde que te conocí, hace ya 5 añazos, siempre has estado ahí, desde el primer momento me has calado y aunque oculto muchas cosas, más de las que me gustarían, tú has conseguido que comparta algunos de mis más preciados secretos, porque sé que contigo están a salvo. Estamos tan en sintonía que a veces sólo con mirarnos conseguimos saber lo que pensamos, y lo que es peor, no nos hace falta saber lo que pensamos para reirnos a carcajadas. La verdad es que se me acaban las cosas que decir porque ya tienes varias entradas, avariciosa que eres una avariciosa, y parece que me repito, pero aunque se me acaben las cosas que decir y aunque me repita las veces que sea nunca he vivido un día contigo en el que me haya aburrido o que parezca repetido y sé que jamás lo viviré.
Sé que ahora parece que compartes espacio con otra persona, pero quiero que te lo quites de la cabeza porque no es así, tú eres la primera y la única. Y no te pongas celosa, que ya sé cómo te pones ;), a ver si me voy a poner celosa yo y la liamos.
Bueno miamol, ¿qué más decirte que no te haya dicho ya? ¡Si es que ya lo sabes todo! Te lo he dicho tantas veces y de tanta maneras: te he escrito privados, sms, cartas, postales, te lo he dicho, gritado, cantado, escrito en pancartas, en carteles, te he hecho entradas, tablones, estados... ¿y quieres más? ¿Pues sabes que te digo? Que lo pidas las veces que quieras y más, que te lo volveré a escribir, decir, y cantar las veces que sea necesario porque tú iluminas mis mañanas y llenas de estrellas mis noches.
Te quiero mucho mi pequeña gnoma favorita, mi chica insegura e indecisa, mi plastada, la única por la que me conecto al chat, mi fuente de consejos. Tú. Mi todo y mi siempre.