sábado, 22 de agosto de 2015

Corte nuevo... ¿vida nueva?

Está claro. Es hora de cambiar. Para bien o para mal, ha llegado el momento de decir adiós a las inseguridades, a los problemas y a las indecisiones. Es el momento exacto en el que tomo las riendas de mi vida. A partir de ahora, no me importará si te agrada o no, si estás de acuerdo o no, si te molesto o no. A partir de ahora...
Ya nunca más volveré a ir detrás de ti para resolverte la vida, nunca intentaré ayudarte si no lo pides, nunca te haré caso si tu no me lo haces a mi. Desde ahora, nadie será más importante para mi que yo misma. Suena egoísta ¿eh?
Ya basta de meterme en la vida de los demás y de ponerme en su lugar, yo también tengo mis problemas y desde luego no necesito machacarme pensando que he creado los tuyos, ni mucho menos martirizarme por no poder resolvértelos porque, ¿sabes una cosa? Eres tú la única que te puede ayudar, y está claro que no quieres.
A veces me gustaría gritar: ¿QUÉ TE PASA? ¿Por qué te enfadas por tonterías? ¿Por que tienes ganas de llorar? ¿Por que no puedes vivir tranquila sin que te importe lo que piensan los demás? ¿Por qué no puedes dejar de preocuparte por los demás y dejar de intentar que todo el mundo sea feliz para empezar a disfrutar tú?
Y me gustaría saber contestarme.
Por eso, ahora, justo ahora, es el momento en el que dejaré de hacerme las preguntas, y me las empezarás a hacer tú. O no, porque sinceramente, me es indiferente lo que pienses.