lunes, 30 de abril de 2012

Pues que bien.

Bloqueadísima. Sólo quiero escribir, y no puedo porque me autocensuro. Quería escribir algo impactante, algo que te llegara al alma, algo que te diera que pensar, y a mí también pero esto, esto excede el límite. No puedo escribir porque lo que escriba a partir de ahora será siempre después de aquel maldito viernes. Aquel maldito día en el que deje de ser yo misma, en el que cambié para siempre. No quiero decir que no me gustara, o igual sí, sólo quiero decir que las cosas no tenían que haber sucedido así, tan precipitadamente, creo. A estas alturas, ya no sé ni lo que quiero decir. ¿Cómo cambiar el pasado sin alterar el presente? ¿Cómo volver atrás sin hacer daño a nadie?
Yo sólo quería ser una chica normal como todas las demás, una chica capaz de expresar sus sentimientos, con miedo de que los demás se rían claro, pero expresándolos joder. Y no puedo. No puedo porque quizás soy tonta, o no sé, o simplemente soy una ameba que ni siente ni padece. Ni siente ni padece, siempre retumbando en mi cabeza. Ni siente ni padece. Ni siente ni padece. Esto me está matando.
Ahora mismo estoy frustrada, y sin embargo he escrito más líneas de las que me han salido al intentar escribir sobre mi primer beso. Iba a ser la verdadera entrada. Las expectativas sobre mi primer beso y toda una parrafada sobre cursiladas romanticonas. Pero no he conseguido escribir mas que 6 o 7 líneas. Y la verdad me importa un rábano. Prefiero desahogarme así. No pretendo que lo comprendas, esto es sólo para mí. Para aclararme de una vez.
Yo era feliz antes de ese dichoso viernes, pero no lo sabía. Puede que me asusten los cambios y que lo que venga ahora sea mejor, pero sinceramente esto que me pasa ahora no me está gustando. Es como si viviera una lucha conmigo misma y que no pudiera llegar a ninguna conclusión porque no sé adonde quiero llegar. Como si fuera en contra de mis ideales. Si esto lo leyera mi profesora de filosofía diría que es como Nietzsche escribiendo Ecce Homo. Parece que estuviera escupiendo las palabras. Como si no pensara, y en realidad es lo único que hago. Pensar y pensar. Darle vueltas y más vueltas.
Puede que en realidad yo no sea normal, porque yo no he oído a nadie por la calle diciendo: "Ey tías he pensado que a mis 18 años ya no quiero ser mayor, que quiero volver a tener 8 años cuando los chicos eran ese ser despreciable que te pegaba en los recreos." ¿Te acuerdas? Era una época en la que los adultos se besaban y pensabas ¡puajj! y ellos decían: "Cuando seas mayor, tú también lo harás." Y tú pensabas "este está como una regadera". Ahora todas las chicas vamos detrás de chicos que a estas alturas sólo buscan un buen revolcón. Y nosotras como tontas.
Ahora estarás pensando: "pero, ¿qué coño paso ese viernes?" Pues te lo voy a decir: un beso, sólo fue un simple beso aunque puede que después de todo esto no te lo creas. También puede que pienses: "¿y por un beso todo esto?". Pues eso mismo me pregunto yo. Por un simple beso que no fue como yo esperaba.
Hay gente que se preocupa porque sus padres discuten, gente que se preocupa porque sus amigos se han enfadado, gente que no sabe si su novio/a le está engañando con otra persona, y yo me preocupo porque mi primer beso no era lo que yo esperaba.

2 comentarios:

  1. Eres un caracol.En todos los sentidos.
    P.D. me gusta esa relación que has hecho de los 8 años y el ahora,este presente maldito.
    En serio que ganas de hacerme dos trenzas,un bocata de nocilla,y ver el rey leon.

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