viernes, 2 de enero de 2015

Primero, yo.

Dije que iba a escribir el 31 de diciembre de 2014. Pero ya estamos a 2 de enero de 2015 y como puedes comprobar lo de llevar las cosas al día sigue sin ser un propósito que vaya a poder cumplir en la vida. Ya sabes, "no hagas hoy lo que puedas hacer mañana".En fin, allá voy.
Este 2014 ha sido un año de retos, de nuevos comienzos, de fatídicos finales, de dejarse llevar, de cometer errores, de no cometerlos por miedo, de cambios, muchos cambios a los que he tenido que acostumbrarme y a los que me ha costado demasiado acostumbrarme. Porque así es la vida: acostumbrarse. Acostumbrarse al cambio... ¿que ironía, eh?
Acostumbrarse significa todo lo contrario a cambiar, pero vivimos para acostumbrarnos y cambiamos para vivir, o nos acostumbramos a vivir y vivimos para cambiar. Creo que es demasiado filosófico como para poder saber cual de las dos es la correcta o si es una mezcla de ambas.
Acostumbrarse. Creo que esta es la siguiente palabra que añadiré a mi lista de cosas que odio, como lo de "es lo que hay" o "tú verás" (esta última es tuya, lo sé pero también la odio) o como que se me queden fríos los pies y no haya forma de calentarlos, o como cuando te planchas el pelo y llueve... me estoy desviando.
Acostumbrarse. Es una palabra tan terrible como que mañana no salga el sol. Acostumbrarse es lo peor que puedes hacer en la vida porque indica pasividad; nadie se acostumbra activamente a algo sino que ocurre cuando dejas de oponer resistencia, cuando te rindes. Acostumbrarse es saber que estás mal y no hacer nada, absolutamente NADA para cambiarlo, acostumbrarse es aguantar algo que no tienes porqué aguantar, acostumbrarse es saber que todo puede salir bien pero no intentarlo, acostumbrarse es no vivir para NADA. Acostumbrarse es no hacer nada nada nada nada nada NADA. Muévete JODER.
Salta, grita, llora, ríe, baila, canta, come, bebe, yo que sé, haz cualquier cosa... ¿pero NADA? No, nada no. No estamos aquí para no hacer nada, no estamos para dejarnos llevar y que venga lo que tenga que venir. Estamos aquí para luchar, para enfrentarnos a nuestros problemas, para pelear con todo lo que se nos ponga por delante, sin importar a quien le gusta y a quien no.
Lucha, pelea, vuélvete loca, enfádate, saca toda la rabia que tienes dentro pero nunca, jamás, te acostumbres a nada, ni a nadie.
A veces es necesario pararse a pensar... ¿Es esto lo que YO quiero? ¿Es así como quiero vivir? ¿Es lo que merezco?
Ya has vivido suficiente por y para los demás, te toca vivir por y para ti.

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