Y me encontraste. Así sin querer. Como me encontró una carahuevo no hace mucho también. Y me abrí. Y os quiero. Porque con vosotros aprendí lo que es querer. Y ahora tengo miedo de perderos y de perder esta sensación porque os necesito y no quiero necesitaros. Pero es así y creo que nadie lo puede cambiar. Al menos de momento.
Nadie es imprescindible. Las personas entran y salen de nuestras vidas como pasajeros en un vagón de tren. Pero hay con quien se llega hasta el final del trayecto. No es malo querer estar con alguien. Pero no es bueno llegar a necesitarlo..
ResponderEliminarPues me retracto. No os necesito, solo necesito la sensación de sentirme querida que me proporcionáis. Pero no, no os necesito.
ResponderEliminar